5 señales de que tu cuerpo necesita más movimiento en tu día a día
- Redacción Qhali
- 20 ene
- 2 Min. de lectura
La incorporación de más actividad física en tu vida no solo mejora tu salud física, sino también tu bienestar mental y emocional.

En la era moderna, donde muchas de nuestras actividades diarias se realizan frente a pantallas y en posiciones estáticas, el cuerpo puede empezar a mostrar señales claras de que necesita más movimiento. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), la falta de actividad física es uno de los principales factores de riesgo para la salud, asociado con el aumento de enfermedades como la diabetes y enfermedades cardiovasculares.
Señales de que tu cuerpo necesita movimiento
El sedentarismo, aunque puede parecer inofensivo en un principio, tiene efectos negativos en nuestra salud a largo plazo. Aquí te compartimos cinco señales que indican que tu cuerpo necesita más actividad física en tu rutina diaria.
Fatiga constante: La fatiga es una de las señales más claras de que tu cuerpo no está recibiendo el estímulo adecuado para mantenerse enérgico. El Colegio Americano de Medicina del Deporte (ACSM) señala que la actividad física regular mejora la circulación sanguínea y la función cardiovascular, lo que resulta en un aumento de energía a lo largo del día. Si te sientes cansado constantemente, es posible que tu cuerpo esté pidiendo más movimiento.
Dolor muscular o rigidez: El sedentarismo puede provocar rigidez en las articulaciones y dolor muscular debido a la falta de actividad. Según la Fundación Española de Reumatología, el ejercicio moderado y constante ayuda a mantener los músculos y las articulaciones fuertes, reduciendo la rigidez y el dolor. Incorporar estiramientos y actividades físicas de bajo impacto, como caminar o nadar, puede aliviar este malestar.
Aumento de peso sin explicación: El aumento de peso inesperado puede ser un indicativo de que el metabolismo está funcionando de manera más lenta. De acuerdo con la Clínica Mayo, la actividad física activa el metabolismo y ayuda a regular el peso corporal. Si notas que has ganado peso sin cambiar tus hábitos alimenticios, puede ser el momento de incluir más movimiento en tu rutina diaria.
Dificultad para concentrarse: El ejercicio no solo beneficia al cuerpo, sino también a la mente. La psicóloga Zulita Dioses destaca que el ejercicio regular mejora la función cognitiva y la concentración, ya que aumenta la circulación sanguínea hacia el cerebro, lo que favorece el aprendizaje y la memoria. Si te cuesta mantenerte concentrado, es posible que tu cuerpo necesite más actividad física.
Alteraciones en el sueño: La falta de movimiento también puede afectar la calidad del sueño. Según el National Sleep Foundation, hacer ejercicio durante el día mejora la calidad del sueño nocturno, ya que ayuda a regular los ritmos circadianos. Si sufres de insomnio o de un sueño interrumpido, aumentar tu nivel de actividad podría ser la solución.
El cuerpo humano está diseñado para moverse, y cuando no lo hace lo suficiente, nos envía señales que no debemos ignorar. Si experimentas alguna de estas señales, es importante consultar a un especialista y buscar maneras de incorporar más movimiento en tu rutina diaria. Comienza con pequeños cambios y escucha las necesidades de tu cuerpo para lograr una vida más activa y saludable.
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