Cómo practicar la autocompasión en tiempos de incertidumbre
- Deborah Astengo
- 22 ene
- 2 Min. de lectura
Aprende a reconocer tus emociones, tratarte con amabilidad y encontrar el equilibrio necesario para cuidar de tu bienestar emocional.

En épocas de incertidumbre, es común sentir ansiedad, frustración o tristeza. Estos momentos pueden desafiarnos emocionalmente, pero también representan una oportunidad para cultivar la autocompasión, una herramienta poderosa para cuidar de nuestra salud mental y emocional.
La psicóloga especialista en bienestar Shirley Gómez explica: “La autocompasión no es indulgencia o lástima hacia uno mismo. Es reconocer nuestro dolor, tratarnos con amabilidad y recordar que los desafíos forman parte de la experiencia humana”.
¿Qué es la autocompasión?
Según Gómez, la autocompasión se basa en tres pilares:
Amabilidad hacia uno mismo: tratarse con el mismo cuidado y comprensión que se ofrecería a un amigo cercano.
Humanidad compartida: reconocer que los errores y dificultades son parte de la vida, no algo que solo nos afecta a nosotros.
Atención plena: observar nuestras emociones sin juzgarlas ni evitarlas, permitiendo que fluyan de manera natural.
“Cuando practicamos la autocompasión, somos menos críticos con nosotros mismos y más capaces de enfrentar la incertidumbre desde un lugar de aceptación y fortaleza”, añade la especialista.
5 pasos para practicar la autocompasión
Acepta tus emociones: Permítete sentir lo que estás experimentando sin culparte por ello. “Etiquetar nuestras emociones, como decir ‘me siento ansioso’ o ‘estoy preocupado’, puede ayudarnos a procesarlas en lugar de reprimirlas”, comenta Gómez.
Habla contigo mismo con amabilidad: Reemplaza la autocrítica por un diálogo interno más compasivo. Por ejemplo, en lugar de pensar “No estoy haciendo lo suficiente”, prueba con “Estoy haciendo lo mejor que puedo en esta situación”.
Practica ejercicios de respiración o meditación: Estas técnicas te ayudan a mantenerte presente y calmar la mente en momentos de estrés. Según la psicóloga, “la meditación guiada enfocada en la autocompasión es especialmente efectiva para reforzar nuestra resiliencia emocional”.
Busca actividades que te brinden consuelo: Leer, escribir un diario, escuchar música relajante o incluso tomar un descanso pueden ser formas de reconectar contigo mismo.
Rodéate de apoyo: Compartir tus sentimientos con personas de confianza puede aliviar la carga emocional. Gómez resalta: “Recordar que no estás solo es esencial para fortalecer el sentido de pertenencia”.
¿Por qué es importante la autocompasión en tiempos difíciles?
Practicar la autocompasión no solo reduce el estrés y la ansiedad, sino que también fortalece la relación con nosotros mismos. “Ser autocompasivos nos permite avanzar con mayor claridad y confianza, incluso cuando las circunstancias son inciertas”, concluye Shirley Gómez.
En tiempos inciertos, la autocompasión es un recordatorio de que merecemos cuidado y comprensión, incluso en nuestras imperfecciones. Al tratarte con amabilidad, estarás sembrando la semilla de un bienestar emocional duradero, capaz de sostenerte en los momentos más complejos. En lugar de luchar contra la incertidumbre, abrazarla con autocompasión puede convertirla en un camino hacia el crecimiento personal y la resiliencia.
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