Caída del cabello: ¿Por qué ocurre y qué opciones hay para tratarla?
- Redacción Qhali
- 10 mar
- 2 Min. de lectura
Perder cabello es normal. Todos soltamos entre 50 y 100 hebras al día sin darnos cuenta

La caída del cabello es un proceso natural, pero cuando se vuelve excesiva y persistente, hablamos de alopecia. Esta condición puede ser fisiológica, como ocurre en mujeres después del parto, o patológica, cuando existe una causa subyacente.
A nivel global, la alopecia androgénica es la principal causa de pérdida de cabello en hombres, afectando hasta el 85% de ellos. En mujeres, la caída capilar suele ser secundaria a otras condiciones, principalmente problemas hormonales (80%), mientras que un 15% se debe a alopecia androgénica femenina, según el Dr. Esaud Villegas.
Tipos de alopecia: ¿Cuáles son reversibles? |
Alopecias no cicatriciales: Son potencialmente reversibles y las más comunes. Aquí encontramos la alopecia androgénica, que representa el 95% de los casos y está influenciada por factores hormonales y genéticos. También está la alopecia areata, que provoca la caída en parches y suele estar relacionada con el estrés o el sistema inmunológico. |
Alopecias cicatriciales: En estos casos, el daño al folículo piloso es irreversible. Puede deberse a infecciones, agentes químicos, tumores o enfermedades autoinmunes. |
¿Por qué se cae el cabello?
Las causas varían según el tipo de alopecia, pero entre los factores más comunes están:
Genética: La alopecia androgénica es hereditaria, aunque aún no se ha identificado un único gen responsable.
Hormonas: Los andrógenos (hormonas masculinas) pueden debilitar progresivamente los folículos capilares hasta atrofiarlos.
Estrés y enfermedades autoinmunes: El estrés puede desencadenar o agravar la alopecia areata.
Dieta deficiente: La falta de hierro, zinc, biotina y otros nutrientes esenciales puede afectar la salud capilar.
Uso excesivo de productos químicos: Tintes, alisados y otras sustancias agresivas pueden debilitar el cabello.
Tratamientos médicos: La quimioterapia y la radiación suelen provocar caída temporal del cabello.
Si notas que pierdes más cabello de lo habitual, tienes zonas con menor densidad capilar o aparecen parches sin pelo, es importante acudir a un especialista. El diagnóstico puede incluir análisis de sangre, exámenes clínicos e incluso una biopsia del cuero cabelludo en casos más complejos.
Opciones de tratamiento: ¿se puede frenar la alopecia?
Sí, pero todo depende de la causa y el tipo de alopecia. Algunos tratamientos incluyen:
Minoxidil: Un fármaco de uso tópico que estimula el crecimiento capilar.
Finasteride: Bloquea la acción de los andrógenos en los folículos pilosos, pero solo es eficaz en hombres.
Terapias con corticoides: Útiles en casos de alopecia areata.
Suplementación nutricional: En casos de déficits de hierro, biotina u otros nutrientes.
Trasplante capilar: Opción en alopecias avanzadas, sobre todo en la androgénica.
La caída del cabello puede ser un problema estético y emocional, pero hay opciones para tratarla y frenar su avance. Lo más importante es identificar la causa a tiempo y buscar asesoría profesional.
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