Cuando el peso de los sentimientos te abruman: El agotamiento emocional
- Alvaro Roberto Bazan Dioses
- 28 ene
- 2 Min. de lectura
Los efectos negativos pueden ocasionar cambios físicos que, a largo plazo, pueden volverlo más vulnerable a enfermedades

A lo largo de nuestra cotidianidad, nos enfrentamos con diversas situaciones que nos pueden generar fuertes emociones y situaciones de estrés. Desde una preocupación financiaría hasta el duelo por un familiar o amigo. Este constante bombardeo de estímulos puede provocar un declive en el estado de ánimo, del mismo modo puede provocar falta de motivación lo que paraliza tanto las acciones como las emociones del individuo.
Síntomas del agotamiento emocional
Esta condición suele conocerse como Agotamiento Emocional. Usualmente es causado por el estrés acumulado por el desgaste y agotamiento continuo, menciona la doctora Jolene Hanson, Asistente Social, Psiquiatra Y Psicóloga, Sistema de Salud de Mayo Clinic, Mankato, Minnesota y resalta que los principales síntomas emocionales incluyen:
Apatía
Depresión
Sentirse sin esperanza
Sentirse impotente o atrapado
Irritabilidad
Falta de enfoque u olvido
Falta de motivación
Pensamiento negativo
Nerviosismo
Ganas de llorar
Ansiedad
"Los efectos negativos pueden ocasionar cambios físicos que, a largo plazo, pueden volverlo más vulnerable a enfermedades y retroceso en el proceso de curación", menciona la experta.
Entre los síntomas físicos se encuentra:
Fatiga
Dolores de cabeza
Falta de apetito
Náuseas o dolor de estómago
Sueño de mala calidad
Dolor muscular o tensión muscular
En cuanto al rendimiento, de acuerdo con un artículo del portal HelpGuide, produce un desgaste en la productividad creando un sentimiento de impotencia, desesperanza, cinismo o resentimiento. Estos se presentan de la siguiente forma:
Dificultad para completar tareas diarias
Aumento de las ausencias
Aislamiento o fuga
Menor compromiso en realizar funciones
Bajo desempeño laboral
La solución no es ignorar el problema
Si esto se agrava, la persona siente que ya no tiene ningún propósito. Sin embargo, SÍ TIENE SOLUCIÓN. El primer paso es reconocer los síntomas como una alarma de un problema más grande. Dejar de ignorar el problema, permite al cuerpo reducir la producción de hormonas del estrés. Además, se debe complementar con apoyo profesional y entorno social. También se debe alejar de situaciones o entornos negativos que puedan comprometer su salud mental. Así mismo, una nueva rutina, dieta y ejercicio permite una mejora física y mental dando una sensación de equilibrio emocional.
Debemos recordar que no debemos cerrarnos ante la constante presión de los problemas. Ignorarlo solo provocará el cúmulo de pensamientos negativos y sedentarismo. La mejor forma de enfrentar un problema, es tener la voluntad de querer mejorar y no tener miedo de pedir ayuda.
Comments