¡Cuidado con los riñones!: La hipertensión daña tus órganos
- Redacción Qhali
- 17 ene
- 3 Min. de lectura
Actualizado: 28 ene
La presión arterial elevada, o hipertensión, se caracteriza por su relación con las enfermedades del corazón. Sin embargo, esta condición también afecta a los riñones.
Foto: Freepik (JUEGO EN PROCESO)
La hipertensión arterial es una condición común que afecta a millones de personas en todo el mundo. Más allá de su relación con las enfermedades cardiovasculares, la presión arterial alta también puede dañar los riñones, afectando su función y provocando complicaciones serias.
Según el Dr. Ivan Porter II, nefrólogo de Mayo Clinic en Jacksonville, Florida, el control de la hipertensión es clave para prevenir la enfermedad renal crónica y otras afecciones de salud.
¿Cómo afecta la hipertensión a los riñones?
La hipertensión se define como una lectura de presión arterial de 130/80 mmHg o más. Cuando la presión arterial está elevada de manera persistente, el corazón trabaja más para bombear sangre, lo que puede debilitar los vasos sanguíneos en todo el cuerpo, incluidos los riñones.
El Dr. Porter explica que la presión arterial alta puede dañar los vasos sanguíneos renales, reduciendo su capacidad para filtrar desechos y exceso de líquidos de la sangre. "A medida que la enfermedad renal crónica evoluciona, muchas personas desarrollan hipertensión, y viceversa. Ambas condiciones parecen ir de la mano", afirma el especialista.
Las personas con enfermedad renal crónica tienen un mayor riesgo de hipertensión debido a la incapacidad de los riñones para regular la presión arterial de manera efectiva. Esta relación bidireccional hace que el control de la presión arterial sea una prioridad en pacientes con problemas renales.
Estilo de vida como prevención y control de la hipertensión
Si bien la hipertensión puede requerir tratamiento médico, los cambios en el estilo de vida juegan un papel fundamental en su prevención y manejo. El Dr. Porter enfatiza que adoptar hábitos saludables puede marcar una diferencia significativa en el control de la presión arterial.
Algunas recomendaciones clave incluyen:
Ejercicio regular: Actividades como caminar, nadar o andar en bicicleta pueden ayudar a reducir la presión arterial.
Dieta equilibrada: Evitar alimentos procesados y ricos en sodio, además de aumentar el consumo de frutas y verduras, favorece el control de la hipertensión.
Reducción del consumo de sodio: Disminuir la sal en la alimentación contribuye a mantener una presión arterial estable.
Control del peso: Mantener un peso saludable reduce la carga sobre el corazón y los vasos sanguíneos.
"La presión arterial alta responde a muchas de las elecciones que hacemos en nuestro estilo de vida", explica el Dr. Porter. "Sin embargo, en algunos casos, estos cambios no son suficientes y es necesario recurrir a medicamentos para controlar la presión arterial".
Importancia del monitoreo y tratamiento médico
El diagnóstico temprano y el tratamiento adecuado son esenciales para prevenir complicaciones graves relacionadas con la hipertensión y la enfermedad renal crónica. Es recomendable realizar controles médicos periódicos para medir la presión arterial y evaluar la función renal.
Los especialistas en salud sugieren que las personas con factores de riesgo, como antecedentes familiares de hipertensión o enfermedad renal, se sometan a exámenes de rutina y sigan las indicaciones médicas para evitar complicaciones a largo plazo.
Controlar la presión arterial mediante cambios en el estilo de vida y tratamientos médicos adecuados puede reducir el riesgo de enfermedad renal crónica y mejorar la calidad de vida.
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