De los humanos al océano: el peligro del COVID-19 para la fauna marina
- Juan Diego Llamoca Zárate
- 13 feb
- 5 Min. de lectura
La pandemia de COVID-19 no solo afectó a los seres humanos, sino también al medio ambiente y la vida silvestre.

La pandemia de COVID-19 deterioró la economía y el sistema de salud pública en varias partes del mundo. Sin embargo, el medio ambiente y la vida silvestre también se ven afectados. La mala gestión de las aguas residuales que transportaron al virus SARS-CoV-2 hacia los océanos supone un riesgo para sus habitantes: los mamíferos marinos. Un estudio llevado a cabo por científicos de la Universidad de Dalhousie en Nueva Escocia (Canadá) reveló que las ballenas, focas, nutrias y los delfines podrían ser especies altamente susceptibles a infectarse por la enfermedad.
Aguas residuales: una forma de transmisión del COVID-19
Se sabe que el virus de la COVID-19 invade el sistema respiratorio de las personas, lo que provoca tos, dificultad para respirar, entre otros síntomas. Sin embargo, varias investigaciones identificaron al virus en las heces de los infectados.
Este hecho encendió las alarmas cuando los especialistas encontraron al virus en las aguas residuales domésticas no tratadas de países como Australia, España, Francia e Italia. El virus no solo se quedaba en casa, sino que viajaba desde las cloacas hacia varios puntos de la ciudad o espacios naturales, expandiendo la infección.
Sin embargo, estos casos no fueron exclusivos de Europa, sino también de América Latina, cuyos países cuentan con un sistema de saneamiento tan deficiente que las aguas residuales sin tratar se vierten directamente a los cuerpos naturales de agua (océanos, ríos, lagos, etc.). De hecho, un estudio detectó al SARS-CoV-2 en varios ríos de Ecuador, uno de los países más golpeados por la pandemia de la COVID-19 a nivel mundial.
Zoonosis inversa: cuando las personas contagian a los animales
La ausencia o falta de una planta de tratamiento de aguas residuales puede provocar que las aguas de los ríos y océanos transmitan la COVID-19 a los mamíferos marinos a partir de heces humanas. La virología conoce este hecho como zoonosis inversa, una transmisión que ocurre cuando el virus alojado en un ser humano se propaga hacia los animales salvajes. De hecho, un ejemplo reciente de zoonosis inversa ocurrió con la pandemia del ébola, en que más de 5000 gorilas murieron después de ser contagiados por seres humanos infectados entre 2002 y 2003.
Es más, la evidencia científica indica que la zoonosis inversa ya se produjo con el coronavirus. En un zoológico de la ciudad de Nueva York, un tigre en peligro crítico de extinción se enfermó de la COVID-19 a través de un ser humano. Por eso, la presencia del SARS-CoV-2 en aguas residuales preocupa cada vez más porque desembocan en el hogar de diversos mamíferos marinos.
Debido a esta problemática, un estudio llevado a cabo por científicos de la Universidad de Dalhousie en Nueva Escocia (Canadá) emprendió la tarea de identificar qué mamíferos acuáticos corrían el riesgo de contraer el virus, así como sus hábitats aledaños a los sistemas de tratamiento de aguas residuales no tratadas.
TIPOS DE TRATAMIENTOS DE AGUAS RESIDUALES | EFICACIA EN LA REDUCCIÓN DEL VIRUS |
Tratamiento primario | Se utiliza solo o en combinación con el tratamiento secundario y terciario. Se estima que el tratamiento primario reduce la contaminación viral, pero de manera bastante insuficiente. |
Tratamiento secundario | Se utiliza un proceso biológico para eliminar gran parte de los contaminantes virales. |
Tratamiento terciario | Se emplean diversos procesos para reducir aún más las concentraciones de patógenos. |
Los mamíferos más susceptibles
La investigación identificó que los mamíferos marinos corrían el riesgo de ser portadores del virus de la COVID-19. Por ello, creó un lista de las especies vulnerables analizando sus secuencias de ADN disponibles públicamente para fines científicos.
De todos las secuencias de ADN examinadas de mamíferos marinos, se previó que los cetáceos (es decir, las ballenas, los delfines, cachalotes, zifios, etc.) tuvieran una vulnerabilidad alta o más alta que la humana de ser contagiados por el virus.
Sin embargo, los cetáceos no serían los únicos mamíferos vulnerables; también los pinípedos (lobos marinos y focas) y los fisípedos (nutrias de mar). Además, 15 de estas especies catalogadas como susceptibles al coronavirus se encontraban también en las categorías "Casi Amenazado", "Vulnerable", "En peligro" y "En peligro crítico" de la Lista Roja de la UICN, es decir, corrían un riesgo de extinguirse.
¿Qué se puede hacer?
“En nuestro estudio descubrimos que muchas especies de mamíferos marinos podrían ser susceptibles al SARS-CoV-2”, concluyó la investigación. “Dadas estas graves consecuencias, ¿existen medidas que podamos adoptar para mitigar los riesgos que las pandemias suponen para los animales marinos salvajes y en cautiverio?”
Los investigadores propusieron una lista de acciones a seguir con el fin de abordar el problema:
SOLUCIONES | OBJETIVOS | DESCRIPCIÓN |
Drones SnotBot® | Ballenas | SnotBot® es un dron que estudia a los animales sin molestarlos. Se utilizan estos dispositivos tecnológicos para recolectar mocos de ballena o recopilar datos sobre la genética y el estado de gestación de esta especie, lo que puede ser útil para identificar ballenas infectadas. |
Vacunación | Focas y otros mamíferos marinos | El método de la vacunación fue usado en la Isla Sable (Canadá) para las focas grises salvajes. Esta herramienta se puede utilizar para proteger a las especies de la pandemia de COVID-19 u otras. |
Restricciones con animales en cautiverio | Mamíferos marinos | Debido a que muchas especies de mamíferos marinos son susceptibles al coronavirus y se pueden encontrar en zoológicos y acuarios, es necesario implementar restricciones para limitar el contacto entre el público y los animales durante las pandemias. |
Modelos de cultivo celular | Mamíferos marinos | Aunque el estudio concluyó que los mamíferos marinos son susceptibles al coronavirus, seguir evaluando esta posibilidad con ayuda de los modelos de cultivo celular proporcionará información adicional sobre la vulnerabilidad de las especies, así como sus respuestas al virus. |
Extracción del virus de las aguas residuales | Detección del SARS-CoV-2 | Actualmente, existen métodos de extracción para recuperar rastros del SARS-CoV-2 de las aguas residuales. Aunque estos métodos aún necesitan ser evaluados, es importante mejorarlos para permitir una mejor estimación. |
“En los países con saneamiento deficiente, preocupan la salud pública y la posibilidad de que el virus contamine los depósitos de agua potable de los seres humanos”, alertó el estudio. “Dada la proximidad de los animales marinos a estos entornos, es importante actuar con previsión para proteger a las especies que podrían estar en riesgo y mitigar el impacto ambiental de una futura pandemia”.
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