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Efectos del "doomscrolling" en la mente y cómo evitarlo

  • Foto del escritor: Deborah Astengo
    Deborah Astengo
  • 28 ene
  • 2 Min. de lectura
  • El hábito de consumir noticias negativas sin pausa puede afectar seriamente la salud mental.

    Foto: Freepick
    Foto: Freepick

    (JUEGO EN PROCESO)


En un mundo hiperconectado, el "doomscrolling" se ha convertido en una práctica cada vez más común. Este término se refiere al acto de desplazarse compulsivamente por las redes sociales o sitios de noticias, buscando o consumiendo información negativa o preocupante. Si bien mantenerse informado es importante, abusar de este hábito puede tener consecuencias nocivas para la salud mental.


Impacto del "doomscrolling" en el cerebro


La psicóloga Shirley Gómez, especialista en salud mental, explica que el "doomscrolling" activa los mecanismos de alerta en el cerebro, liberando cortisol, la hormona del estrés. “Cuando estamos expuestos constantemente a noticias negativas, nuestro sistema nervioso entra en un estado de hiperalerta, lo que puede generar ansiedad, insomnio y sensación de impotencia”, afirma.

Según un informe de la Organización Mundial de la Salud (OMS), el consumo excesivo de noticias alarmantes está asociado a un aumento en los niveles de estrés y depresión, especialmente en tiempos de crisis como la pandemia de COVID-19. Este fenómeno también puede afectar la capacidad de concentración y fomentar un pensamiento catastrofista.


¿Por qué resulta tan adictivo?


Las plataformas digitales están diseñadas para captar nuestra atención, y los contenidos que generan una reacción emocional fuerte, como las noticias negativas, suelen ser los más destacados. Un estudio de la Universidad de Cambridge indica que los titulares alarmantes activan la amígdala, una región del cerebro vinculada a las emociones, lo que refuerza la necesidad de seguir buscando más información, incluso si nos afecta negativamente.


Cómo evitar el "doomscrolling"


Proteger tu salud mental es posible adoptando algunos hábitos:

  1. Establece límites de tiempo: Dedica un horario específico para informarte y evita revisar las noticias antes de dormir.

  2. Prioriza fuentes confiables: Evita el exceso de información de dudosa procedencia y enfócate en medios de comunicación verificados.

  3. Practica el mindfulness: La atención plena puede ayudarte a gestionar la ansiedad y romper el ciclo del "doomscrolling". Aplicaciones como Calm o Headspace pueden ser útiles.

  4. Realiza actividades offline: Dedica tiempo a hobbies, ejercicio o pasar momentos de calidad con seres queridos para desconectarte de las redes.

  5. Busca apoyo profesional: Si sientes que este hábito está afectando tu salud mental, consulta a un especialista.


Recuerda que estar informado no significa consumir todo el contenido disponible. Seleccionar cuidadosamente lo que lees y priorizar tu bienestar emocional puede marcar una gran diferencia. Cuidar nuestra salud mental es una inversión para vivir mejor y enfrentar el día a día con más fortaleza. 

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