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El enemigo oculto en nuestro cerebro: la sorprendente conexión entre la Toxoplasmosis y las enfermedades mentales

  • Foto del escritor: Michael Bejarano
    Michael Bejarano
  • 5 mar
  • 3 Min. de lectura
  • Un enemigo invisible en nuestro cerebro.

Toxoplasmosis
Quiste de T. gondii. CDC Public Health Image Library (PHIL).


Cuando pensamos en infecciones parasitarias, solemos imaginar enfermedades que afectan al sistema digestivo o a la piel. Sin embargo, las investigaciones recientes ha puesto en el foco a Toxoplasma gondii, un parásito microscópico que podría estar influyendo en nuestra salud mental sin que siquiera lo sospechemos.


Toxoplasma gondii es un protozoo que infecta a humanos y otros animales, con los gatos como su huésped definitivo. En la mayoría de las personas, la infección es silenciosa y no provoca síntomas, pero en algunos casos puede afectar el sistema nervioso, influyendo en el comportamiento y aumentando el riesgo de desarrollar trastornos psiquiátricos.


Este organismo, presente en aproximadamente el 30 % de la población mundial, ha sido asociado durante años con enfermedades en pacientes inmunocomprometidos o con la toxoplasmosis congénita. Pero ahora, los científicos han descubierto algo aún más preocupante: su posible relación con trastornos psiquiátricos como la esquizofrenia, la depresión y los trastornos bipolares.


Toxoplasma gondii tiene la capacidad de invadir el sistema nervioso central y formar quistes dentro de las células cerebrales, especialmente en las neuronas y la microglía (células del sistema nervioso). Se ha observado que su presencia altera la producción de neurotransmisores clave como la dopamina, la misma sustancia que está implicada en trastornos como la esquizofrenia.


Además, este parásito puede generar un estado de inflamación crónica en el cerebro, afectando la comunicación entre las neuronas y alterando la regulación de emociones y el comportamiento.


¿Existe un vínculo real con los trastornos mentales?


Múltiples estudios han encontrado una asociación entre la infección latente por Toxoplasma gondii y la aparición de síntomas psiquiátricos. Según el artículo científico "Seroprevalencia de Toxoplasma gondii y su relación con trastornos mentales en adultos", publicado en la revista Alerta, la seropositividad a este parásito podría ser un factor de riesgo para desarrollar enfermedades como esquizofrenia, ansiedad y depresión​.

Entre los hallazgos más alarmantes del estudio destacan:


  • Esquizofrenia: Se ha observado que hasta el 40 % de los pacientes con esquizofrenia tienen anticuerpos contra el parásito, el doble que en la población general​ (lo que significa que se infectaron y, probablemente, la causa de la esquizofrenia en ellos es condicionada por el parásito).

  • Depresión y ansiedad: Personas con seropositividad a T. gondii tienen un riesgo hasta 1.5 veces mayor de desarrollar depresión y síntomas ansiosos​.

  • Trastornos de conducta: La infección por este parásito se ha relacionado con mayor impulsividad, agresividad e incluso tendencias suicidas, según estudios recientes​.


¿Cómo nos infectamos con Toxoplasma gondii?


Este parásito puede encontrarse en varias fuentes:

  • Carnes crudas o mal cocidas, especialmente de cerdo, cordero y res.

  • Contacto con heces de gatos infectados (por ejemplo, al limpiar una caja de arena sin las medidas adecuadas de higiene).

  • Agua o alimentos contaminados.

A pesar de su amplia distribución, en la mayoría de las personas sanas la infección pasa desapercibida. Sin embargo, los nuevos estudios sugieren que su impacto en el cerebro podría ser mayor de lo que pensábamos.


¿Es posible tratar o prevenir esta infección?


Actualmente, no existe un tratamiento específico para eliminar completamente Toxoplasma gondii del cerebro, pero algunos estudios han indicado que ciertos fármacos antipsicóticos y estabilizadores del estado de ánimo podrían reducir la carga del parásito​.

Para prevenir la infección, los expertos recomiendan:

  • Cocinar bien las carnes antes de consumirlas.

  • Lavar cuidadosamente frutas y verduras.

  • Evitar el contacto directo con las heces de gatos si no se toman medidas de higiene adecuadas.

  • Beber agua potable y segura.


El descubrimiento del impacto de Toxoplasma gondii en la salud mental abre una nueva línea de investigación en neurociencia y psiquiatría. Lo que antes se consideraba un parásito inofensivo, hoy se perfila como un posible desencadenante de enfermedades mentales que afectan a millones de personas en el mundo.

¿Y si algunas de nuestras decisiones, pensamientos o emociones no fueran del todo nuestras? La posibilidad de que un parásito pueda influir en el cerebro humano plantea interrogantes inquietantes sobre el control que realmente tenemos sobre nuestra propia conducta.

Comprender hasta qué punto una infección puede alterar el comportamiento humano no es solo un reto científico, sino una cuestión que podría redefinir nuestra visión sobre la salud mental y la biología del pensamiento.



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