El poder del voluntariado: cómo ayudar a otros puede mejorar tu propio bienestar
- Redacción Qhali
- 7 feb
- 2 Min. de lectura
Realizar actividades de voluntariado no solo transforma la vida de quienes reciben ayuda, sino que también puede ser un camino para mejorar el bienestar de quienes se ofrecen a colaborar.

El voluntariado es una acción altruista que implica ofrecer tiempo y esfuerzo para ayudar a otros, ya sea en la comunidad o a través de causas específicas. Sin embargo, más allá de los beneficios tangibles que reciben quienes son ayudados, quienes realizan actividades de voluntariado también experimentan efectos positivos en su salud mental y física. A continuación, exploramos cómo esta práctica puede mejorar su bienestar.
Beneficios psicológicos y emocionales del voluntariado
Estudios realizados por organizaciones como la Asociación Americana de Psicología (APA) revelan que las personas que realizan voluntariado experimentan una disminución significativa en los niveles de estrés y ansiedad. Ayudar a otros genera una sensación de satisfacción y propósito, lo cual contribuye a reducir los efectos negativos del estrés en la salud.
El voluntariado fomenta la creación de vínculos sociales, algo fundamental para el bienestar emocional. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), el apoyo social y las interacciones positivas están directamente relacionadas con una mejor salud mental. Al conectarse con otras personas a través de actividades altruistas, las personas que hacen voluntariado experimentan una mayor sensación de pertenencia y satisfacción personal.
Asimismo, Participar en actividades voluntarias puede ser una excelente manera de aumentar la autoestima. La Universidad de California en Los Ángeles (UCLA) encontró que los voluntarios sienten un aumento en su autopercepción y confianza debido al impacto positivo que generan en la vida de otros. Además, esta práctica permite a los individuos reconocer sus habilidades y fortalezas personales.
Mejora de la salud física y la longevidad
El voluntariado no solo influye en la salud mental, sino también en la física. La National Institute on Aging (NIA) de los Estados Unidos ha demostrado que aquellos que se involucran en actividades de voluntariado regularmente tienen una menor probabilidad de sufrir enfermedades cardiovasculares, dado que las actividades físicas asociadas a algunos tipos de voluntariado promueven un estilo de vida activo.
Varios estudios a nivel mundial, incluidos los realizados por la Universidad de Harvard , han demostrado que las personas que se dedican al voluntariado tienden a vivir más tiempo. Esta longevidad está vinculada a una vida más activa, la satisfacción derivada de ayudar a otros y los efectos positivos de las relaciones sociales.
Desarrollo de nuevas habilidades
El voluntariado también ofrece una oportunidad para el crecimiento personal. Según la Fundación Internacional de Voluntariado (IVCO), involucrarse en actividades voluntarias permite a las personas adquirir nuevas habilidades, mejorar su capacidad para resolver problemas y aprender a trabajar en equipo. Estas habilidades no solo enriquecen la vida del voluntario, sino que también mejoran su desempeño en el entorno laboral.
En resumen, ayudar a los demás no solo es una acción de generosidad, sino que tiene un impacto profundo en quienes lo hacen. Los beneficios del voluntariado van más allá de la satisfacción de hacer el bien: mejoran nuestra salud mental, emocional y física, y nos permiten sentirnos más conectados con nuestra comunidad y con nosotros mismos. Al involucrarnos en actividades altruistas, nos regalamos la oportunidad de crecer, sanar y prosperar, mientras creamos un mundo más solidario.
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