La fiesta de los likes: ¡Una realidad perfecta!
- Lorena Said
- 21 feb
- 2 Min. de lectura
Las redes sociales parecen un mundo donde no hay nada negativo, donde la vida de todo el mundo parece perfecta. Una reflexión sobre este fenómeno.

Ah, las redes sociales... Ese lugar mágico donde cada fiesta es épica, cada puesta de sol es la más bonita del mundo y cada selfie es digno de portada. ¿Quién no ama esa sensación de ver su notificación llenar de likes y comentarios que confirman nuestra existencia fabulosa? Porque, claro, la vida real, esa que sucede fuera del marco de un filtro, no es ni la mitad de emocionante.
Has pasado horas eligiendo el outfit más cool (y caro, claro), has dominado la técnica de las selfies hasta que tu cara ya tiene un filtro natural, y ahora estás lista para aparecer en tu historia de Instagram. Y cuando subes esa foto con una sonrisa de oreja a oreja, el mundo entero se rinde ante ti. Todos tus amigos están ahí, vestidos de gala, riendo, bailando. La luz es perfecta. Es como si la fiesta fuera un evento digno de los Oscars. Los comentarios empiezan a llegar: “¡Qué envidia! ¡Qué genia eres!”, y ahí es cuando te sientes en la cima del mundo.
Pero… espera un segundo. Vamos a hacer una pausa y ser sinceros. Porque la foto se ve increíble, pero… ¿qué está pasando detrás de esa cámara? Esa fiesta llena de amigos y música que parece sacada de una película, ¿realmente es tan divertida? ¿O es más bien un intento colectivo de convencer al mundo (y a nosotros mismos) de que estamos disfrutando? Tal vez, en realidad, no hay nadie con quien hablar. Quizás la conversación es tan forzada que podría cortar un cuchillo. Y, si te soy sincero, el ritmo de la música es tan difícil de seguir como las instrucciones de un mueble de IKEA. O, peor aún, la persona que te interesa ni siquiera está mirando tu dirección. ¡Está bailando con alguien más!
Pero no te preocupes, el truco es sencillo: ¡la foto lo arregla todo! Todo se ve maravilloso en la pantalla. Esa sonrisa falsa de "estoy disfrutando al máximo" es el boleto para la validación social. El filtro hace maravillas y, en un par de clics, estás rodeada de corazones y caritas felices. La vida es perfecta. La gente te envidia. ¡Eres la persona más popular de la fiesta!
Sin embargo, cuando apagamos la cámara, la realidad nos golpea. Las risas se apagan, los amigos se disipan y tú sigues ahí, en medio de la multitud, buscando algo que darle sentido a todo esto. Pero tranquilo, ¡la foto quedó increíble!
En fin, tal vez las redes sociales no sean el lugar más fiel a lo que realmente vivimos, pero, ¡oye!, ¿quién quiere la realidad cuando tienes una vida tan perfecta que tus seguidores no pueden dejar de mirar? Mientras tanto, ¿alguien sabe dónde está el baño?
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