La verdad detrás de la sal: ¿Realmente engorda?
- Redacción Qhali
- 17 mar
- 3 Min. de lectura
Explora el impacto de la sal en tu cuerpo y cómo reducirla sin perder el sabor en tu vida.

La sal es un acompañamiento que se encuentra presente en casi todos los alimentos que consumimos en nuestros día a día, ya que puede darle más gusto y sabor a las comidas. Sin embargo, hay que tener cuidado con el consumo de esta, ya que como siempre se dice "todo en exceso es dañino". Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), el consumo excesivo de sal es responsable de aproximadamente 1,8 millones de muertes al año en todo el mundo.
Las posibles consecuencias del consumo excesivo de sal
Según la OMS, consumir sal de manera excesiva puede traer las siguientes consecuencias:
Hipertensión Arterial (Presión Alta): El exceso de sodio en la dieta provoca retención de líquidos , lo que aumenta el volumen de sangre en el cuerpo y, en consecuencia, la presión arterial. La hipertensión es un factor de riesgo clave para enfermedades cardiovasculares, ataques cardíacos y accidentes cerebrovasculares.
Enfermedades cardiovasculares: El aumento de la presión arterial sobrecarga el corazón , lo que puede derivar en insuficiencia cardíaca, arterias endurecidas (aterosclerosis) y enfermedades coronarias .
Accidentes Cerebrovasculares (Derrames Cerebrales): El exceso de sodio afecta la circulación sanguínea y puede dañar los vasos cerebrales, aumentando el riesgo de un accidente cerebrovascular o hemorragia cerebral.
Insuficiencia Renal y Problemas Renales: Los riñones son los órganos responsables de filtrar el exceso de sodio en la sangre. Cuando hay un consumo excesivo de sal, estos órganos se sobrecargan , lo que puede llevar a insuficiencia renal, cálculos renales e incluso enfermedad renal crónica .
Osteoporosis y Fragilidad Ósea: Un alto consumo de sodio favorece la pérdida de calcio a través de la orina , debilitando los huesos y aumentando el riesgo de osteoporosis. Esto es especialmente peligroso en mujeres posmenopáusicas y adultos mayores.
Los beneficios de la sal: más allá del sabor
Aunque se habla mucho de los peligros del sodio, la sal también cumple funciones vitales en el organismo. Su consumo en la cantidad adecuada es esencial para:
Mantener el equilibrio de líquidos en el cuerpo.
Favorecer la transmisión de impulsos nerviosos .
Permitir la contracción muscular .
Apoyar la función de la tiroides , especialmente en su versión yodada.
Además, la sal puede potenciar la absorción de ciertos nutrientes y contribuir al mantenimiento de la presión arterial en niveles saludables , siempre que se consuma con moderación.
Mitos y verdades sobre la sal
"La sal engorda":
FALSO: La sal no contiene calorías , por lo que no genera directamente un aumento de peso. Sin embargo, su consumo excesivo puede provocar retención de líquidos , lo que da la sensación de inflamación y puede llevar a un peso corporal más alto temporalmente.
"Si no agregas sal a mis comidas, no consumes demasiado sodio"
FALSO : Como ya mencionamos, la mayor parte del sodio que ingerimos proviene de productos procesados . Por eso, es fundamental leer las etiquetas nutricionales.
"La sal yodada es mejor que la sal común"
VERDADERO : La sal yodada contiene yodo, un mineral esencial para prevenir trastornos de la tiroides , como el hipotiroidismo.
"La sal marina es más saludable que la sal de mesa"
FALSO: Aunque la sal marina puede contener trazas de minerales adicionales, su contenido de sodio es prácticamente el mismo que el de la sal refinada.
Alternativas saludables de la sal
Si es que se desea dejar de consumir sal, puede ser reemplazada por los siguientes complementos:
Especias y hierbas aromáticas: Pimienta, orégano, romero, ajo y albahaca intensifican los sabores y aportan propiedades antioxidantes y antiinflamatorias.
Zumo de limón o vinagre: Añaden un toque ácido que realza los sabores naturales de los alimentos sin necesidad de sal.
Sustitutos de la sal bajos en sodio: Algunas mezclas reemplazan parte del sodio con potasio, lo que puede ser beneficioso para controlar la presión arterial.
Caldo casero: Preparar sopas y guisos en casa permite controlar la cantidad de sal utilizada.
Sal yodada: Una opción más saludable, ya que aporta yodo esencial para prevenir problemas tiroideos.
La OMS recomienda un máximo de 5 gramos de sal al día (aproximadamente una cucharadita), lo que equivale a 2 gramos de sodio. Por otro lado, La Asociación Americana del Corazón (AHA) sugiere un límite aún más bajo: 3,75 gramos de sal al día (1,5 gramos de sodio) para mantener una presión arterial saludable. Esto debido a que en muchos países , el consumo promedio es de 9 a 12 gramos de sal por día , más del doble del recomendado , lo que representa un riesgo para la salud.
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