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Laxantes: ¿Cómo usarlos de forma segura y evitar riesgos?

  • Foto del escritor: Redacción Qhali
    Redacción Qhali
  • 28 feb
  • 3 Min. de lectura
  • Los laxantes son una opción común para tratar el estreñimiento ocasional

Uso de laxantes
Foto: Freepik


Un laxante facilita la evacuación intestinal y se usa para prevenir o aliviar el estreñimiento. Sin embargo, su uso excesivo o prolongado puede generar dependencia y problemas de salud. Aunque son productos de venta libre, no todos los laxantes son seguros para el uso a largo plazo. En esta nota, te explicamos cómo funcionan, cuáles son sus tipos y qué precauciones debes tomar para usarlos de manera responsable.


En el Perú, alrededor del 20% de la población padece estreñimiento funcional, siendo una condición más frecuente en hombres y en personas que son hijos únicos. Asimismo, la prevalencia en niños en edad escolar es considerable, llegando hasta el 50%.


Respecto al uso de laxantes, el Consenso Latinoamericano de Estreñimiento Crónico señala que en la región, el 75% de quienes sufren esta condición recurren a algún medicamento, mientras que más del 50% buscan alivio a través de remedios caseros. De manera específica, el 59% utiliza laxantes con efecto estimulante o irritante, en tanto que el 38% prefiere suplementos de fibra.


Antes de recurrir a los laxantes


Antes de recurrir a los laxantes, es recomendable probar cambios en el estilo de vida, como:


  • Aumentar el consumo de fibra (frutas, verduras, cereales integrales).

  • Beber suficiente agua (8 a 10 vasos diarios).

  • Hacer ejercicio con regularidad para estimular el tránsito intestinal.


Si después de aplicar estas medidas el estreñimiento persiste, un laxante suave puede ser la siguiente opción.


Tipos de laxantes y sus efectos


Segun el portal web Mayo Clinic los laxantes funcionan de diferentes maneras. Elegir el adecuado depende de la causa del estreñimiento y del estado de salud de la persona.


  • Laxantes osmóticos (MiraLAX, Leche de Magnesia, polietilenglicol)

    Introducen agua en el colon para ablandar las heces.

    Efectos secundarios: Hinchazón, calambres, gases, aumento de la sed.


  • Laxantes formadores de volumen (Metamucil, Benefiber, Citrucel)

    Absorben agua y aumentan el tamaño de las heces, estimulando la evacuación.

Efectos secundarios: Hinchazón, gases, calambres (si no se toma con suficiente agua).


  • Ablandadores de heces (Colace, docusato de calcio)

    Agregan humedad a las heces para facilitar su expulsión.

    Efectos secundarios: Posible desequilibrio electrolítico si se usan por mucho tiempo.


  • Laxantes estimulantes (Dulcolax, Senokot, bisacodilo, senósidos)

    Activan las contracciones del intestino para acelerar la evacuación.

    Efectos secundarios: Calambres, diarrea, náuseas, riesgo de dependencia.


  • Supositorios (Dulcolax, bisacodilo, Pedia-Lax)

    Ablandan las heces y estimulan el intestino directamente.

    Efectos secundarios: Irritación rectal, calambres.


Riesgos del uso inadecuado de laxantes

El uso excesivo o prolongado de laxantes puede provocar:


  1. Dependencia: El colon pierde su capacidad natural de contracción.

  2. Desequilibrio electrolítico: Pérdida de potasio, sodio y otros minerales esenciales.

  3. Interacción con medicamentos: Algunos laxantes pueden afectar la absorción de fármacos.

  4. Daño intestinal: El abuso de laxantes estimulantes puede irritar la mucosa del intestino.



¿Quiénes deben tener más cuidado al usarlos?


  • Niños menores de 6 años: No deben consumir laxantes sin recomendación médica.

  • Embarazadas: Se recomienda usar solo los laxantes de fibra y ablandadores de heces.

  • Mujeres en lactancia: Algunos ingredientes pueden pasar a la leche materna y causar diarrea en el bebé.

  • Personas con enfermedades crónicas: Si tomas medicamentos para el corazón, la presión arterial o la osteoporosis, consulta a tu médico antes de usar laxantes.


Los laxantes pueden ser útiles para aliviar el estreñimiento ocasional, pero no deben sustituir un estilo de vida saludable. Para evitar riesgos, es clave elegir el tipo adecuado, seguir las indicaciones y no abusar de su uso. Ante cualquier duda o síntoma preocupante, lo mejor es acudir a un profesional de salud.

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