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Linfoma: Un cáncer que ataca tu sistema inmunológico

  • Foto del escritor: Redacción Qhali
    Redacción Qhali
  • 17 ene
  • 3 Min. de lectura
  • Este tipo de cáncer se desarrolla en el sistema linfático, y es una enfermedad que ha pasado de ser poco común a presentarse en cada vez más pacientes.

Linfoma
Foto: Difusión

El linfoma es un tipo de cáncer que se origina en el sistema linfático, una parte fundamental del sistema inmunológico. Este cáncer puede afectar los ganglios linfáticos, el bazo, la médula ósea y otros órganos, comprometiendo la capacidad del cuerpo para defenderse de infecciones.


Según especialistas del Instituto Oncológico de la Fundación Arturo López Pérez (FALP), el linfoma es el cáncer hematológico más frecuente y su detección temprana es clave para mejorar el pronóstico de los pacientes.


Tipos de linfoma y su impacto en la salud


Existen dos tipos principales de linfoma:


  • Linfoma de Hodgkin (LH): Afecta principalmente a jóvenes entre 20 y 40 años y tiene una alta tasa de curación, con 8 de cada 10 pacientes que responden favorablemente a la quimioterapia.

  • Linfoma No Hodgkin (LNH): Es más común en adultos mayores y puede manifestarse en distintas formas, algunas de rápida evolución y otras más indolentes. A pesar de ser más agresivo en ciertos casos, entre el 50% y el 60% de los pacientes logran la curación con tratamiento adecuado.


Según datos del Ministerio de Salud del Perú y el Instituto Nacional de Enfermedades Neoplásicas (INEN), entre 2020 y 2021 se registraron 1.349 nuevos casos de linfoma en el país, de los cuales 1.200 correspondieron a linfoma No Hodgkin y 149 a linfoma de Hodgkin. La mayoría de estos casos se presentaron en Lima, con una alta incidencia en personas mayores de 65 años.


Síntomas y diagnóstico oportuno


El síntoma más común del linfoma es el crecimiento anormal de los ganglios linfáticos (adenopatía), aunque existen otras señales de alerta que requieren evaluación médica inmediata:


  • Ganglios de más de 1,5 cm de diámetro.

  • Consistencia dura e indolora.

  • Persistencia por más de un mes.

  • Fiebre inexplicada.

  • Sudoración nocturna.

  • Pérdida de peso significativa.


El subdirector Médico de Hematología Oncológica de FALP, Dr. Raimundo Gazitúa, enfatiza la importancia de acudir a un especialista ante cualquier señal de alarma. "Los linfomas pueden afectar no solo los ganglios, sino también otros órganos como el estómago, la piel o el sistema nervioso. Por ello, un diagnóstico temprano es crucial para iniciar el tratamiento adecuado", explica.


Avances en el tratamiento del cáncer


El tratamiento del linfoma ha evolucionado significativamente en los últimos años, permitiendo mejores tasas de recuperación. Entre las opciones más efectivas se encuentran:


  • Quimioterapia: Es el tratamiento estándar y ha demostrado ser altamente eficaz, especialmente en linfoma de Hodgkin.

  • Inmunoterapia: Ayuda al sistema inmunológico a reconocer y atacar las células cancerosas.

  • Radioterapia: Se usa en casos específicos para eliminar restos de células malignas.

  • Trasplante de médula ósea: Se emplea en pacientes cuyos linfomas no responden a otros tratamientos. En la mayoría de los casos, se realiza un trasplante autólogo, donde se utilizan las propias células madre del paciente para regenerar su sistema inmunológico.


"Para los linfomas recurrentes o resistentes, el trasplante de médula ósea es una estrategia clave. Este procedimiento ha permitido mejorar la supervivencia de muchos pacientes", señala el Dr. Gazitúa.

La detección temprana y el acceso a tratamientos especializados son determinantes en la lucha contra el linfoma.


Con los avances médicos actuales, cada vez más personas logran superar esta enfermedad y recuperar su calidad de vida. Ante cualquier síntoma sospechoso, la consulta médica oportuna es la mejor estrategia para enfrentar este tipo de cáncer con éxito.


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