Ludopatía: cuando el juego deja de ser un entretenimiento y se convierte en una adicción
- Redacción Qhali
- 19 mar
- 3 Min. de lectura
Lo que comienza como un simple entretenimiento puede convertirse en una trampa peligrosa.

En el Perú, los juegos de casino virtuales y las apuestas deportivas han ganado una gran popularidad en los últimos años. La facilidad de acceso a plataformas digitales y la gran cantidad de opciones disponibles han hecho que cada vez más personas se involucren en este tipo de entretenimiento. Sin embargo, lo que comienza como una simple distracción puede convertirse en una adicción con graves consecuencias.
De acuerdo con el Ministerio de Salud (Minsa), en los diferentes establecimientos de salud a nivel nacional se atendieron 11 349 casos de ludopatía. El 37 % de los afectados son jóvenes de entre 19 y 29 años, mientras que el 32 % son adolescentes de 12 a 17 años. La psiquiatra Margarita Pinao Suárez advierte que los jóvenes están especialmente expuestos a los riesgos del juego, ya que la cercanía de los casinos, el fácil acceso a las apuestas en línea y la falta de acompañamiento familiar pueden aumentar su vulnerabilidad.
Apostar puede parecer una actividad inofensiva, incluso emocionante. Sin embargo, para algunas personas, el juego deja de ser una simple distracción y se convierte en una necesidad incontrolable, con consecuencias devastadoras en su vida personal, económica y emocional.
¿Cuándo el juego se vuelve un problema?
De acuerdo con la OMS, la ludopatía o trastorno del juego es un impulso incontrolable por seguir apostando, sin importar las pérdidas o los daños que esto pueda generar. A diferencia de un jugador ocasional que sabe cuándo detenerse, una persona con adicción al juego persiste en su conducta, incluso cuando enfrenta problemas financieros o conflictos familiares. El mecanismo detrás de esta adicción es similar al de las drogas o el alcohol: el juego activa el sistema de recompensa del cerebro, generando una sensación de euforia que la persona busca repetir una y otra vez.
Se pueden identificar varias señales de alerta que indican un problema con el juego:
Necesidad de apostar cantidades cada vez mayores para sentir la misma emoción.
Sensación de ansiedad o irritabilidad al intentar dejar de apostar.
Uso del juego como vía de escape ante problemas personales o emocionales.
Mentiras frecuentes para ocultar la adicción.
Pérdida de relaciones, trabajo o estabilidad financiera debido al juego.
Intentos de recuperar dinero perdido apostando aún más.
¿Quiénes son más propensos a la ludopatía?
No todas las personas que apuestan desarrollan una adicción, pero ciertos factores pueden aumentar el riesgo. De acuerdo con el portal web Mayo Clinic la ludopatía suele estar vinculada a problemas de salud mental, como depresión, ansiedad o trastornos de la personalidad. Además, la edad también juega un papel importante, ya que este problema es más común en jóvenes y adultos de mediana edad, aunque también afecta a personas mayores.
En cuanto al género, los hombres tienen más probabilidades de desarrollar ludopatía, aunque en el caso de las mujeres, la adicción puede aparecer más rápidamente. Otro factor de riesgo importante es la influencia del entorno: crecer en un ambiente donde el juego es una práctica frecuente o conocer a personas con ludopatía aumenta la posibilidad de desarrollar el trastorno. Incluso algunos medicamentos usados para tratar el Parkinson pueden provocar conductas compulsivas, incluido el juego incontrolable.
Consecuencias que van más allá de lo económico
El impacto de la ludopatía no se limita a la cuenta bancaria. Esta adicción puede deteriorar gravemente las relaciones personales, provocando conflictos familiares, separaciones o la pérdida del apoyo de amigos y seres queridos. A nivel laboral, el rendimiento se ve afectado, lo que puede llevar al despido o al abandono del trabajo. También pueden surgir problemas legales, ya que algunas personas recurren a actividades ilícitas para financiar su adicción.
La salud mental también sufre un impacto significativo. La frustración, la culpa y la desesperanza pueden derivar en depresión severa, e incluso en pensamientos suicidas. Mayo Clinic advierte que en los casos más extremos, la ludopatía puede ser un factor de riesgo para intentos de suicidio, por lo que buscar ayuda a tiempo es fundamental.
¿Se puede prevenir la ludopatía?
Si bien no existe una manera garantizada de prevenir la ludopatía, la educación y la detección temprana juegan un papel clave. Es recomendable evitar los entornos de apuestas si se tienen antecedentes familiares de ludopatía o factores de riesgo. Identificar los primeros signos de adicción y buscar apoyo profesional pueden marcar la diferencia para evitar que el problema se agrave.
Si sientes que el juego está tomando el control de tu vida o de alguien cercano, no dudes en pedir ayuda. La ludopatía es una enfermedad, pero con el tratamiento adecuado, es posible recuperar el control y reconstruir la estabilidad perdida.
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