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“No quiero ir solo”: Superando el miedo al juicio social para comenzar a disfrutar

  • Foto del escritor: Elizabeth Espinoza
    Elizabeth Espinoza
  • 28 feb
  • 2 Min. de lectura
  • Salir a cenar, viajar o asistir a conciertos puede ser un desafío para quienes temen la mirada de los demás; la clave está en disfrutar de estas experiencias de manera gradual y sin presión social.

Solo

El miedo al juicio social y la vergüenza de realizar actividades en solitario es un obstáculo para muchas personas. Un ejemplo de ello es María Hernando, quien superó su temor y alcanzó sola a un concierto de su artista favorito, a pesar de que sus amigos no podían acompañarla.


La psicóloga Lucía Camín, directora de Alcea Psicología, explica que hay tres principales motivos que frenan a las personas a la hora de emprender actividades en solitario. “Por un lado, la vergüenza, que es una emoción muy limitante y nos lleva a pensar que estamos haciendo algo incorrecto o que somos inadecuados. Por otro lado, el miedo a no saber qué hacer o cómo enfrentar pensamientos o emociones incómodas que puedan surgir. Y, por último, el hecho de que muchas personas evitan hacer planes a solas porque esto les confronta con el dolor de sentirse solas o de no tener con quién compartir”.


Un caso diferente es el de Lucas Muñoz. Cuando su artista favorito llegó a su ciudad, intentó organizar un plan con casi todos sus amigos y conocidos que también eran fanáticos del cantante. Sin embargo, ninguno pudo acompañarlo. Al final, decidió no ir al concierto y lamentó la oportunidad perdida. Muñoz comenta que ha dejado varios eventos por no encontrar compañía, como el no acudir al cine a ver ciertas películas por temor a ser observado o juzgado: "Pensarán que no tengo a nadie con quién ir". Aunque sigue teniendo interés en asistir a otros eventos, entre los costos del viaje, la organización y la duda sobre con quién ir, muchas veces termina desistiendo.


Marc Barbeta, profesor de Sociología, señala que la sociedad sigue asociando el ocio con actividades grupales, aunque el consumo digital está fomentando una mayor individualización.


Por su parte, Marc Martorell, un viajero habitual, destaca tanto las ventajas como las desventajas de viajar solo o acompañado, resaltando la libertad que siente al explorar nuevos destinos de forma independiente. Para superar la barrera psicológica de hacer aviones en solitario, Camín sugiere realizar actividades de manera progresiva, utilizando la terapia de exposición para acostumbrarse poco a poco a disfrutar de experiencias individuales.


Las redes sociales juegan un papel crucial al permitir que las personas compartan sus experiencias solitarias, ayudando a normalizar esta práctica.


Aunque sigue existiendo una presión social que asocia la soledad con la exclusión, muchas personas, como Martorell, afirman que, una vez que se supera el miedo inicial, el ocio en soledad se convierte en una opción más, permitiéndoles disfrutar de actividades sin depender de la disponibilidad de los demás.

Yorumlar


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