Parkinson: una enfermedad en aumento y los desafíos en su tratamiento
- Redacción Qhali
- 17 mar
- 3 Min. de lectura
El Parkinson no tiene cura, pero sí tratamiento para mejorar la calidad de vida.

La enfermedad de Parkinson es un trastorno neurodegenerativo crónico que afecta el movimiento y otras funciones del organismo. A nivel mundial, su prevalencia ha aumentado significativamente en los últimos años. En el Perú, según Diris Lima este, se estima que hay 30,000 personas diagnosticadas, y las estadísticas indican que 1 de cada 250 personas mayores de 40 años padece esta enfermedad, cifra que aumenta a 1 de cada 100 en mayores de 65 años y 1 de cada 10 en mayores de 80 años. A pesar de su impacto, el acceso a tratamientos sigue siendo limitado, lo que representa un desafío tanto para los pacientes como para el sistema de salud.
¿Qué es el Parkinson y cuáles son sus síntomas?
Según el Instituto Nacional de Ciencias Neurológicas El Parkinson es una afección que afecta el Sistema Nervioso Central, causando trastornos motores, mentales y del sueño, además de dolor y otros problemas de salud. Es una enfermedad progresiva, lo que significa que los síntomas empeoran con el tiempo.
Síntomas motores
Lentitud de movimientos (bradicinesia)
Temblor en reposo, especialmente en manos y pies
Rigidez muscular
Dificultad para caminar y pérdida del equilibrio
Movimientos involuntarios (discinesias)
Síntomas no motores
Deterioro cognitivo y demencia
Trastornos del sueño e insomnio
Depresión y ansiedad
Dolor y alteraciones sensoriales
Incontinencia urinaria y fatiga
Si bien el Parkinson suele presentarse en personas mayores, también puede manifestarse en adultos jóvenes. Aunque su causa exacta aún no se conoce, los expertos indican que la predisposición genética y la exposición a factores ambientales como la contaminación y los pesticidas pueden aumentar el riesgo.
El acceso a tratamiento sigue siendo un reto
Aunque el Parkinson no tiene cura, existen tratamientos que pueden mejorar la calidad de vida de los pacientes. Los más utilizados son:
Medicamentos: La levodopa/carbidopa es el fármaco más eficaz, ya que aumenta los niveles de dopamina en el cerebro y ayuda a mejorar los síntomas motores. Sin embargo, en muchos países, incluidos aquellos de ingresos bajos y medios, su acceso es limitado debido a los costos y la disponibilidad en los sistemas de salud.
Cirugía: La estimulación cerebral profunda (DBS) puede ayudar a reducir los temblores y mejorar la movilidad en pacientes que no responden bien a los medicamentos.
Rehabilitación: Las terapias físicas y ocupacionales, como el entrenamiento de fuerza, ejercicios de movilidad, equilibrio e hidroterapia, son fundamentales para mantener la independencia del paciente y mejorar su calidad de vida.
En el Perú, el acceso a estos tratamientos sigue siendo un desafío, especialmente fuera de la capital Lima. Para hacer frente a esta situación.
Adicional a lo mencionado el Parkinson no solo afecta al paciente, sino también a su entorno. Muchas veces, los familiares asumen el rol de cuidadores, dedicando gran parte de su tiempo a brindar apoyo en la movilidad, alimentación y actividades diarias. Este esfuerzo puede generar estrés físico, emocional y económico, por lo que el acceso a redes de apoyo y servicios de salud mental es crucial para garantizar el bienestar tanto del paciente como del cuidador.
Una enfermedad en aumento y un desafío de salud pública
La OMS ha alertado que el Parkinson es la enfermedad neurológica de más rápido crecimiento a nivel mundial. En 2019, más de 8,5 millones de personas fueron diagnosticadas, y se estima que en las próximas décadas esta cifra seguirá en aumento. Además, la discapacidad y las muertes asociadas al Parkinson han crecido significativamente en los últimos 20 años.
Para abordar este problema, la Asamblea Mundial de la Salud aprobó en 2022 el Plan de Acción Mundial sobre la Epilepsia y Otros Trastornos Neurológicos 2022-2031, que busca mejorar la atención a pacientes con Parkinson y otras enfermedades del sistema nervioso. Sin embargo, en países como el Perú, aún se necesita un mayor esfuerzo en diagnóstico temprano, acceso a tratamientos y apoyo a las familias que enfrentan esta condición.
El Parkinson es una enfermedad que, aunque no tiene cura, puede tratarse para mejorar la calidad de vida del paciente. La clave está en la detección temprana, el acceso a tratamientos y la creación de políticas que garanticen un mejor apoyo a los pacientes y sus familias.
Comments