¿Pensando en perforarte? Todo lo que tienes que saber sobre los piercings
- Redacción Qhali
- 27 mar
- 2 Min. de lectura
Antes de hacerte un piercing, es crucial conocer los cuidados, riesgos y recomendaciones de seguridad. Te contamos todo lo que necesitas saber para tomar una decisión informada.

Los piercings son una forma popular de expresión personal, pero no están exentos de riesgos. Desde infecciones hasta complicaciones a largo plazo, perforarse la piel requiere una preparación adecuada. Según un estudio publicado en Public Health (2022), el 20% de las personas que se hacen piercings experimentan complicaciones. Aquí te explicamos los cuidados esenciales, los riesgos y cómo elegir un estudio seguro.
Riesgos asociados a los piercings
Los piercings no son solo una cuestión estética; implican una herida que debe cicatrizar correctamente. Algunos de los riesgos más comunes incluyen:
Infecciones: Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), las infecciones bacterianas son la complicación más frecuente, especialmente en piercings bucales y genitales.
Reacciones alérgicas: Muchas personas son sensibles al níquel, un metal común en joyería barata.
Cicatrices y queloides: Algunas personas tienen predisposición a formar cicatrices gruesas o queloides, como señala un estudio de Journal of Clinical and Aesthetic Dermatology (2023).
Daño nervioso: Perforaciones mal realizadas pueden afectar nervios, especialmente en zonas como la lengua o el cartílago de la oreja.
Cuidados esenciales después de un piercing
Una vez hecho el piercing, el cuidado posterior es clave para evitar complicaciones. Aquí tienes una lista de recomendaciones basadas en expertos:
Limpieza diaria: Usa solución salina estéril o agua con jabón neutro para limpiar la zona dos veces al día.
Evita tocar el piercing: Las manos sucias pueden introducir bacterias y causar infecciones.
No retires la joya inicial: Cambiarla demasiado pronto puede retrasar la cicatrización.
Sigue las indicaciones del profesional: Cada tipo de piercing tiene un tiempo de curación específico. Por ejemplo, los piercings en la nariz tardan entre 4 y 6 meses, mientras que los genitales pueden tardar hasta un año.
¿Cómo elegir? un estudio seguro
No todos los estudios de piercings cumplen con los estándares de higiene y seguridad. Aquí te decimos cómo identificar un lugar confiable:
Certificaciones: Asegúrate de que el estudio esté autorizado y siga las normativas sanitarias locales.
Materiales esterilizados: Las agujas deben ser desechables y las joyas de alta calidad, preferiblemente de titanio o acero quirúrgico.
Experiencia del profesional: Pregunta sobre la formación y experiencia del perforador.
Higiene visible: El estudio debe estar limpio y contar con áreas específicas para la esterilización de herramientas.
Hacerte un piercing es una decisión emocionante, pero no debe tomarse a la ligera. Informarte sobre los riesgos, cuidados y cómo elegir un estudio seguro es fundamental para evitar complicaciones. Recuerda que, ante cualquier duda, consultar con un profesional de la salud es siempre la mejor opción.
Comments