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¿Quemaduras en la piel?: Causas, prevención y tratamiento

  • Foto del escritor: Redacción Qhali
    Redacción Qhali
  • 22 ene
  • 3 Min. de lectura

Actualizado: 24 ene

  • Las quemaduras en la piel, ya sea por el calor, fuego o el sol, pueden ser bastante dolorosas o dejar secuelas permanentes. Descubre cómo minimizar sus estragos.

Piel de joven
Foto: Multimedia de Wix



Las quemaduras en la piel pueden ocurrir por diversas razones, desde la exposición prolongada al sol hasta el contacto con sustancias químicas o superficies extremadamente calientes. Estas lesiones pueden ser dolorosas y, en algunos casos, dejar secuelas graves en la piel. En este artículo, exploraremos los tipos de quemaduras más comunes, sus síntomas, cómo prevenirlas y los tratamientos más efectivos para su recuperación.


Tipos de quemaduras y sus síntomas en la piel


Las quemaduras se clasifican en tres grados según su gravedad:


  • Quemaduras de primer grado


Afectan solo la capa más externa de la piel (epidermis). Se caracterizan por enrojecimiento, dolor y una ligera inflamación. Un ejemplo común es la quemadura solar leve.


  • Quemaduras de segundo grado


Afectan tanto la epidermis como la dermis. Provocan ampollas, hinchazón y un dolor más intenso. Estas quemaduras requieren mayor atención para evitar infecciones.


  • Quemaduras de tercer grado


Son las más graves, ya que dañan todas las capas de la piel e incluso pueden afectar tejidos más profundos. La piel puede verse carbonizada o blanca, y en algunos casos, el dolor es menor debido a la destrucción de las terminaciones nerviosas.


Según la Cleveland Clinic, las quemaduras deben ser evaluadas por un profesional si presentan signos de infección, afectan una gran superficie del cuerpo o comprometen zonas sensibles como el rostro, las manos o los genitales.

Factores de riesgo y causas más comunes


Las quemaduras pueden ser provocadas por múltiples factores, entre ellos:


  • Exposición al sol: La radiación ultravioleta puede causar quemaduras en la piel, especialmente si no se usa protección adecuada.

  • Contacto con líquidos calientes: El agua hirviendo, aceites o vapor pueden generar quemaduras de segundo grado.

  • Fuego o llamas: Accidentes con velas, estufas o incendios pueden causar lesiones graves.

  • Sustancias químicas: Productos como ácidos, lejías o solventes pueden dañar la piel al contacto.

  • Corriente eléctrica: Las quemaduras eléctricas pueden afectar tanto la piel como órganos internos, por lo que requieren atención médica inmediata.


¿Cómo prevenir las quemaduras?


Prevenir las quemaduras es fundamental para evitar complicaciones. Algunas estrategias efectivas incluyen:


  • Usar protector solar: Según la American Academy of Dermatology, aplicar un protector solar de amplio espectro con SPF 30 o superior ayuda a prevenir las quemaduras solares.

  • Manejo seguro del fuego: Evitar el uso de líquidos inflamables cerca de llamas y mantener a los niños alejados de estufas y chimeneas.

  • Protección contra productos químicos: Usar guantes y equipo de seguridad al manipular sustancias peligrosas.

  • Precaución con líquidos calientes: Nunca dejar recipientes con líquidos hirviendo al alcance de los niños y manejar con cuidado ollas y sartenes.

  • Seguridad eléctrica: No manipular electrodomésticos con las manos mojadas y revisar el estado de los cables eléctricos en casa.


Tratamiento y primeros auxilios


En caso de sufrir una quemadura, es importante actuar rápidamente para minimizar el daño:


  • Quemaduras leves (primer grado): Aplicar compresas frías, hidratar la piel con aloe vera y evitar la exposición al sol hasta la recuperación.

  • Quemaduras moderadas (segundo grado): No reventar ampollas, cubrir con una gasa estéril y consultar a un médico si la zona afectada es extensa.

  • Quemaduras graves (tercer grado): No aplicar agua fría, cubrir con un paño limpio y buscar atención médica inmediata.


Según la Mayo Clinic, en casos de quemaduras graves es vital controlar el dolor y prevenir infecciones mediante el uso de medicamentos y curaciones adecuadas.

Las quemaduras en la piel pueden ser prevenibles en la mayoría de los casos si se toman las precauciones adecuadas. Desde evitar la exposición excesiva al sol hasta manejar con seguridad sustancias químicas y fuentes de calor, la prevención es clave.


Ante una quemadura, actuar con rapidez y buscar atención médica cuando sea necesario puede marcar la diferencia en la recuperación y evitar complicaciones a largo plazo.

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