El impacto de las bebidas energizantes en la salud
- Redacción Qhali
- hace 2 días
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Las bebidas energizantes pueden mejorar el estado de alerta momentáneamente, pero su consumo excesivo conlleva riesgos para la salud que deben ser considerados.

El consumo de bebidas energizantes ha aumentado considerablemente en los últimos años, especialmente entre jóvenes y trabajadores que buscan mantenerse despiertos y mejorar su rendimiento. Su comercialización agresiva y su asociación con la resistencia física, la concentración y la actividad nocturna las han convertido en un producto habitual en el día a día de muchas personas. Sin embargo, detrás de su promesa de energía instantánea se esconden riesgos para la salud que aún no son del todo conocidos por los consumidores.
En Perú, la creciente popularidad de estas bebidas ha llevado al Instituto Nacional de Calidad (Inacal) a establecer regulaciones específicas sobre su composición y etiquetado. La Norma Técnica Peruana establece límites en la cantidad de cafeína y otros aditivos permitidos, así como la obligación de advertir sobre sus posibles efectos adversos. Esto responde a la preocupación de expertos en salud sobre los efectos a largo plazo de su consumo frecuente, especialmente en personas con condiciones cardíacas o metabólicas preexistentes.
¿Realmente funcionan las bebidas energéticas?
Las bebidas energéticas pueden proporcionar un impulso temporal de energía debido a su alto contenido de cafeína y azúcar, pero sus efectos son de corta duración y pueden ir acompañados de efectos secundarios como nerviosismo, irritabilidad, insomnio y aumento de la presión arterial. Un estudio publicado en Mayo Clinic advierte que su consumo frecuente puede provocar alteraciones en la función cardiovascular y metabólica.
Si bien algunos consumidores reportan mayor concentración y estado de alerta después de ingerirlas, estos beneficios son transitorios y pueden generar un efecto de "rebote", donde el cansancio es más intenso una vez que desaparece el estímulo inicial. Para mantener niveles de energía de manera más saludable, los expertos recomiendan priorizar el descanso adecuado, la actividad física y una alimentación equilibrada. Si el cansancio es persistente, podría deberse a una condición médica subyacente, como anemia o hipotiroidismo, y se sugiere consultar a un especialista.
¿Qué contienen las bebidas energéticas?
A nivel mundial, existen más de 300 variedades de bebidas energizantes, las cuales contienen altos niveles de cafeína, azúcares añadidos y otros estimulantes como guaraná, taurina y L-carnitina. De acuerdo con los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades (CDC), estos componentes pueden aumentar la atención y el estado de alerta, pero también elevar la presión arterial y el ritmo cardíaco.
En Perú, la normativa del Inacal establece que estas bebidas no deben superar los 35 mg de cafeína por cada 100 mL, además de limitar otros compuestos como la taurina y la glucoronolactona. Asimismo, exige que los fabricantes incluyan advertencias en sus etiquetas, como la cantidad de cafeína por porción y recomendaciones de consumo.
Efectos negativos en el organismo
Numerosos estudios han vinculado el consumo de bebidas energéticas con efectos adversos. Entre los principales riesgos se encuentran:
Problemas cardiovasculares: Un estudio de la Journal of the American Heart Association reveló que el consumo de estas bebidas puede alterar la actividad eléctrica del corazón y aumentar la presión arterial.
Deshidratación: La cafeína y otros estimulantes tienen un efecto diurético, lo que puede provocar pérdida de líquidos.
Trastornos psiquiátricos y neurológicos: Se han documentado casos de ansiedad, insomnio y hasta ataques de pánico vinculados al consumo excesivo.
Riesgos metabólicos: El alto contenido de azúcar puede contribuir al desarrollo de resistencia a la insulina y aumentar el riesgo de diabetes tipo 2.
¿Deberían regularse más?
A pesar de estos riesgos, en Perú y en otros países las bebidas energéticas siguen siendo accesibles, incluso para adolescentes. Según la American Heart Association, su consumo ha sido asociado con un aumento en las visitas a emergencias médicas.
Por ello, la norma del Inacal exige que estas bebidas sean etiquetadas de forma clara y no incluyan descripciones ambiguas que puedan inducir a error a los consumidores. Además, recomienda no mezclarlas con alcohol ni consumir más de 400 mg de cafeína al día, límite establecido por la FDA de Estados Unidos.
Si bien las bebidas energéticas pueden proporcionar un impulso temporal de energía, sus efectos negativos pueden superar sus beneficios. Es fundamental conocer sus riesgos y optar por alternativas más saludables, como una dieta equilibrada, hidratación adecuada y descanso suficiente.
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