Sobrepeso vs. obesidad: ¿Cuál es la diferencia y cuándo se convierte en un problema de salud?
- Jhostin Jorge Cartolin
- 14 mar
- 4 Min. de lectura
El sobrepeso es una advertencia, la obesidad una enfermedad. La clave está en actuar a tiempo.

El sobrepeso y la obesidad son condiciones que afectan a millones de personas en todo el mundo y que pueden derivar en graves complicaciones para la salud. Según un informe del (MINSA) En América Latina y el Caribe, el 58% de la población (360 millones de personas) tiene sobrepeso, mientras que la obesidad afecta al 23% (140 millones).
Los países con mayor prevalencia de sobrepeso en la región son Bahamas (69%), México (64%) y Chile (63%). Además, la obesidad es más común en mujeres que en hombres, con una diferencia superior a los 10 puntos porcentuales en más de 20 países. El impacto del sobrepeso y la obesidad es preocupante tanto a nivel económico como social, especialmente porque la región tiene la dieta saludable más cara del mundo, lo que la hace inaccesible para 131 millones de personas.
En el Perú, alrededor de 15 millones de personas padecen obesidad, lo que equivale al 62% de la población mayor de 15 años, según EsSalud. Esta condición no solo aumenta el riesgo de enfermedades crónicas como la diabetes y problemas cardiovasculares, sino que también puede generar complicaciones graves. Aunque el sobrepeso y la obesidad muchas veces se usen como sinónimos, no son lo mismo. Para conocer mejor sus diferencias y los riesgos asociados, Qhali conversó con Karen Velásquez, nutricionista de la Clínica Ricardo Palma.
¿En qué se diferencian el sobrepeso y la obesidad?
Según la especialista, ambas condiciones están relacionadas con el aumento de peso, pero la principal diferencia radica en la cantidad de exceso que tiene una persona respecto a su peso normal.
“El sobrepeso es cuando el peso corporal está por encima de lo considerado saludable, generalmente entre un 10 % y un 20 % más de lo recomendado. Aunque no es una enfermedad en sí, es un factor de riesgo que puede derivar en obesidad”, explica.
En cambio, la obesidad es considerada una enfermedad crónica por la Organización Mundial de la Salud (OMS). “Se encuentra en la misma categoría que la diabetes, la hipertensión y otras enfermedades cardiovasculares. Es el siguiente paso luego del sobrepeso y se mide a través del Índice de Masa Corporal (IMC) sobrepeso IMC igual o superior a 25; y obesidad IMC igual o superior a 30, que ayuda a clasificar en qué rango se encuentra una persona”, agrega la nutricionista.
¿Qué hace que una persona pase de sobrepeso a obesidad?
El factor principal es el incremento progresivo de peso debido a una ingesta calórica excesiva, especialmente de alimentos ricos en grasas y azúcares, sin un balance con el gasto energético.
“Si una persona con sobrepeso sigue consumiendo más calorías de las que su cuerpo necesita y no realiza actividad física, el exceso de grasa sigue acumulándose y, con el tiempo, esto la lleva a la obesidad. Además, el sedentarismo agrava el problema: no moverse o no hacer ningún tipo de ejercicio también contribuye al aumento de peso”, advierte la especialista.
¿El sobrepeso siempre es un problema de salud?
Si bien hay personas con sobrepeso que pueden no tener enfermedades inmediatas, el riesgo a largo plazo es significativo. Por ello, recomienda tomar medidas tempranas para evitar que el sobrepeso avance a obesidad y alcanzar un peso dentro de los rangos saludables.
“El sobrepeso es un factor de riesgo no solo para la obesidad, sino también para enfermedades como la diabetes tipo 2, la hipertensión y otros problemas cardiovasculares”, señala Velásquez.
¿Cuáles son los errores más comunes al intentar bajar de peso?
Uno de los errores más frecuentes es no acudir a un especialista y optar por dietas milagrosas vistas en redes sociales o recomendadas por amigos.
“Estas dietas suelen ser extremadamente restrictivas, lo que puede provocar una pérdida de peso rápida, pero no sostenible. A largo plazo, pueden generar problemas de salud y favorecer el efecto rebote, donde la persona recupera el peso perdido e incluso gana más”, explica la nutricionista.
Otros errores comunes incluyen:
Omitir comidas principales, como el desayuno o la cena, con la idea errónea de que así bajarán de peso. En realidad, esto puede alterar el metabolismo y dificultar la pérdida de peso.
Eliminar completamente los carbohidratos, como pan, arroz o ciertas frutas. “Estos alimentos son necesarios en una dieta equilibrada, y su restricción sin supervisión puede llevar a la pérdida de masa muscular en lugar de grasa”, señala.
No aprender hábitos saludables: muchas personas siguen dietas sin entender qué y cómo deben comer. Esto las lleva a abandonar el plan y volver a sus antiguos hábitos, recuperando el peso perdido.
¿Cómo evitar que el sobrepeso avance a obesidad?
Para mantener un peso saludable, Karen Velásquez recomienda adoptar estos hábitos clave:
Asesoría nutricional: acudir a un especialista para recibir un plan de alimentación adecuado a las necesidades individuales.
Actividad física regular: realizar al menos una hora diaria de ejercicio ayuda a equilibrar el gasto calórico y fortalecer la salud.
Descanso adecuado: dormir entre 7 y 8 horas diarias, ya que la falta de sueño influye en el aumento de peso.
Manejo del estrés: el estrés crónico puede favorecer el aumento de peso, por lo que es importante controlarlo con técnicas adecuadas.
“Siguiendo estas recomendaciones, es posible revertir el sobrepeso y evitar el avance a la obesidad, promoviendo un bienestar integral”, concluye la especialista.
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