¿Te gustaban los dinosaurios de niño? Esto dice la psicología
- Redacción Qhali
- 18 mar
- 4 Min. de lectura
La conexión entre los pequeños y los dinosaurios va más allá de un simple juego: tiene raíces en su formación intelectual

Los juguetes de dinosaurios han cautivado a millones de personas, permitiendo a los niños explorar el mundo prehistórico, reconocer las formas de cada especie y estimular el aprendizaje sobre la diversidad biológica y la evolución de la vida en la Tierra.
Según el psicólogo Fernando Mata Rosas, también profesor en la Universidad Autónoma de México (UNAM), el interés por los dinosaurios tiene una base psicológica. Durante la infancia, una etapa en la que los niños buscan comprender el mundo y fortalecer su sentido de control, los dinosaurios se convierten en una herramienta simbólica para representar y manejar el poder y la fuerza a través del juego.
El interés por la realidad y la ficción

Cuando los niños crecen, amplían sus conocimientos sobre el mundo. Desde los 3 años, comienzan a distinguir entre la realidad y la fantasía, aunque a menudo ambos mundos se entrelazan.
“El niño trabaja en todo momento para tratar de entender cómo es que funciona este mundo”, señala Fernando Mata Rosas para la revista UNAM Global.
Entre los tres y siete años, los niños ya identifican animales, personas y objetos cotidianos, pero la fantasía sigue siendo clave en su desarrollo cognitivo. En esta etapa, suelen sentirse atraídos por cuentos tradicionales llenos de magia, como relatos de hadas, duendes y seres fantásticos.
La poca comprensión del tiempo

A pesar de esto, el concepto de temporalidad histórica, como la idea de que los dinosaurios vivieron hace millones de años, aún escapa de la comprensión de los niños.
“Es difícil que entiendan que los dinosaurios poblaron la Tierra hace 65 millones de años, sobre todo cuando ven películas o documentales que los muestran tan reales como los leones, tigres y chimpancés. Esto puede reforzar la idea de que estos animales aún existen y les encante, aunque no los vean en zoológicos. La confusión se acentúa aún más al observar fósiles en museos o ilustraciones hiperrealistas de dinosaurios”, advierte Mata Rosas.
El interés por los dinosaurios, al igual que por otros seres fantásticos, no solo refleja una fascinación por lo desconocido, sino que también sirven como una herramienta para estimular el pensamiento simbólico y la imaginación. Para Mata Rosas, los juguetes de dinosaurios permiten a los niños ejercitar su creatividad y explorar su comprensión de la realidad, pero también fomentan el aprendizaje y la memorización.
Dinosaurios, fantasía y el rol parental

El apoyo de los padres a estos intereses es fundamental en el proceso de aprendizaje de los niños. El psicólogo señala que los padres suelen respaldar de forma natural las pasiones de sus hijos, ayudándolos a ejercitar sus capacidades cognitivas y brindándoles un sentido de orgullo por sus logros.
Este apoyo se manifiesta en las dinámicas de juego con los dinosaurios. El niño puede hacer caminar a sus juguetes mientras el padre o la madre participa, ya sea moviendo otros dinosaurios o construyendo un ambiente natural con objetos de la casa o el jardín.
“Los dinosaurios tienen las condiciones suficientes para fascinar a los niños de muchas generaciones y, sin duda, seguirán haciéndolo en el futuro. Su tamaño imponente, ferocidad y vínculo con un mundo desaparecido generan una combinación que no solo educa a los niños durante su desarrollo cognitivo, sino que también los inspira a soñar, imaginar y comprender el mundo a través del juego”, concluye.
コメント