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Trastorno dismórfico corporal: cuando odiar tu reflejo se convierte en una pesadilla diaria

  • Foto del escritor: Redacción Qhali
    Redacción Qhali
  • hace 4 horas
  • 2 Min. de lectura
  • Un estudio reciente revela el impacto psicológico y social de la dismorfia corporal, un trastorno que va más allá de la inseguridad y se vincula con ansiedad, depresión y conductas de riesgo. Descubre sus causas, síntomas y cómo buscar ayuda.

Trastorno dismórfico corporal: cuando odiar tu reflejo se convierte en una pesadilla diaria
Foto: Unsplash

La dismorfia corporal (TDC) no es solo "verse mal en el espejo". Se trata de un trastorno mental grave, donde la obsesión por defectos percibidos —reales o imaginarios— domina la vida de quienes lo padecen. Según un estudio publicado en Retos: nuevas tendencias en educación física, deporte y recreación (2023), este fenómeno afecta al 2% de la población global, con tasas en aumento entre jóvenes y usuarios de redes sociales. Pero, ¿qué lo desencadena y cómo identificarlo?


¿Qué es el trastorno de dismorfia corporal? Más que vanidad


El Trastorno Dismórfico Corporal (TDC) está clasificado en el DSM-5 como un trastorno obsesivo-compulsivo. Quienes lo sufren dedican horas a:


- Mirarse compulsivamente en espejos o evitarlos por completo.

- Compararse con estándares irreales (ej. influencers digitales).

- Camuflar "defectos" con maquillaje, ropa holgada o cirugías estéticas.


La Organización Mundial de la Salud (OMS) alerta que el TDC tiene una comorbilidad del 80% con depresión, y el 25% de los casos intenta suicidarse.


Redes sociales: El combustible de la distorsión


Un informe de la Asociación Americana de Psicología (APA) vincula el TDC con la exposición a imágenes editadas:


  • El 60% de adolescentes que usan Instagram o TikTok reportan mayor insatisfacción corporal.

  • Filtros y retoques exacerban la desconexión entre el cuerpo real y el idealizado.


Las plataformas digitales son un showroom de cuerpos imposibles, con jóvenes siendo más susceptibles a verse afectados.


Foto: Composición Qhali
Foto: Composición Qhali

La dismorfia corporal no es un capricho, sino un trastorno con consecuencias devastadoras. Detectar sus señales y fomentar una cultura de autoaceptación —lejos de filtros y estereotipos— es urgente. Como subraya el estudio de Dialnet: "La peor distorsión no está en el espejo, sino en cómo nos enseñaron a mirarnos".


¿Te identificas o conoces a alguien en esta situación? Buscar ayuda profesional puede cambiar vidas.

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