¿Tu comida no sabe a nada? Estas pueden ser las razones
- Redacción Qhali
- 28 feb
- 3 Min. de lectura
La lengua da ordenes al cerebro con ayuda de las papilas gustativas. Así, percibimos sabores, pero ¿cuándo esto deja de ocurrir?

La lengua es un órgano multifuncional. Además del sentido del gusto, la lengua ayuda a triturar los alimentos, deglutirlos, pero también para hablar. Sin embargo, el sentido del gusto es el más popular, pero ¿sabías que este podía alterarse? A continuación, te lo contamos.
Una corte multipropósito
Según la Biblioteca Nacional de Medicina de los Estados Unidos, la lengua es un órgano compuesto de músculos, cubierta de una membrana mucosa. Tiene pequeños tejidos llamados papilas, que cubren parte de su superficie a manera de puntos, y son los principales responsables del sentido del gusto.
“La lengua es un órgano sensorial. Por ello, parece que la función de la misma está muy clara: saborear los distintos alimentos”, explicó Pedro Pablo Martínez, especialista en Odontología. “No obstante, la lengua es extremadamente sensible a estímulos táctiles. Por ello, también nos aporta información acerca de la textura de los alimentos que ingerimos y, por lo tanto, de su estado”.
Asimismo, según Martínez, la lengua también desempeña otras funciones, como la de dirigir la comida dentro de la cavidad oral durante el proceso de la masticación para facilitar la trituración de los alimentos. Cuando esto ocurre, se forma el bolo alimenticio que luego desciende por la faringe. Sin embargo, también posibilidad la succión, así como la articulación de los distintos fonemas que nos permiten pronunciar cualquier idioma que se esté hablando.
¿Cómo sentimos el sabor?
Según Raúl Colorado Peralta y José María Rivera, investigadores de la Facultad de Ciencias Químicas-Orizaba de la Universidad Veracruzana, el sabor es la sensación que producen los alimentos u otras sustancias en el gusto.
“Dicha impresión está determinada en un 80% por el olfato y el 20% restante por el paladar y la lengua. Por eso cuando una persona está congestionada, siente que los alimentos no tienen sabor”, explican los especialistas. “Por otro lado, existen pequeñas estructuras en a la superficie superior de la lengua llamadas papilas gustativas. En nuestra lengua tenemos 10 mil de ellas, y dependiendo del lugar en el que se encuentren, tienen la habilidad de detectar mejor cierto tipo de estímulos o sabores”

Sin embargo, hay momentos cuando lo sabores se dejan de sentir, conocidos como trastornos del gusto.
Cuando el imperio del gusto se sacude
Según la Biblioteca Nacional de Medicina de los Estados Unidos, algunas personas nacen con trastornos del sentido del gusto, pero la mayoría de estas afecciones se producen luego de una lesión o enfermedad. Estos problemas pueden ser causados por infecciones en las vias respiratorias, falta de higiene bucal y problemas dentales, sequedad de la boca y por cirugías de los oídos, la nariz y la garanta. Incluso, se puede deber a exposiciones a productos químicos, como los insecticidas y algunos medicamentos, incluidos antibióticos y los antihistamínicos.

Así, se producen los distintos trastornos del gusto:
TRASTORNOS DEL GUSTO | DESCRIPCIÓN |
Hipogeusia | Reducción de la capacidad del gusto |
Ageusia | Pérdida completa del gusto |
Percepción fantasma del gusto | Un sabor persistente, a menudo desagradable, a pesar de no tener nada en la boca |
Disgeusia | Sabor salado, rancio, amargo o metálico. |
Pero ¿de qué manera podemos prevenir el problema y cómo estar preparados?
Promoviendo el orden en el imperio del gusto
Según la Biblioteca Nacional de Medicina de los Estados Unidos, es importante seguir un tratamiento médico, ya que con esto se puede restaurar el sentido del gusto.
“Por ejemplo, si usted tiene un resfriado o alergias, probablemente mejorará su capacidad para degustar a medida que se sienta mejor. También podría recuperar el sentido del gusto espontáneamente”, afirmó la organización. “La higiene bucodental apropiada es importante para recobrar el sentido del gusto y mantenerlo en buen estado de funcionamiento. Incluso, si tiene problemas del sentido del gusto, también podría preparar los alimentos de una forma diferente”.
Si se pierde el sentido del gusto a causa de un medicamento, puede ayudar suspender o cambiar el producto por otro. Sin embargo, los especialistas sugieren no dejar de tomar los medicamentos, a menos que el especialista en salud que lo atendió lo indique.
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